Bruselas quiere volver a la mina: lanza un plan para tener suministro de 17 materias primas estratégicas
La dependencia comunitaria de países como China en materias primas clave para sectores como el automovilístico, las energías renovables y la defensa apremia a Bruselas a buscar la autonomía en un escenario geopolítico volátil

La Comisión Europa ultima la presentación de los primeros proyectos estratégicos para impulsar la minería de materiales críticos en la UE. En un escenario geopolítico volátil, la monumental dependencia europea de países como China para obtener materias primas fundamentales supone un alto riesgo que Bruselas quiere controlar. El Ejecutivo comunitario trata, así, de aumentar la autonomía a largo plazo en la obtención y procesamiento de unos minerales fundamentales para sectores como el automovilístico, las energías renovables o la defensa. A corto y medio plazo, espera almacenar reservas para aguantar en caso de necesidad.
Minerales estratégicos y materias primas fundamentales
La Ley Europea de Materias Primas Fundamentales pone el foco en 17 minerales o elementos “estratégicos”: la bauxita (clave en la producción de aluminio), el bismuto, el boro, el cobalto, el cobre, el galio, el germanio, el litio, el magnesio, el manganeso, el grafito, el níquel, el platino, el silicio, el titanio, el wolframio y las tierras raras (que engloban, a su vez, 17 elementos químicos que, como su propio nombre indica, son de difícil acceso o explotación pero que también son fundamentales para varios sectores).
También una treintena larga de materias primas “fundamentales”: una lista que, a todos los minerales anteriores, suma el antimonio, el arsénico, la barita, el berilio, el carbón de coque, el feldespato, la fluorita, el hafnio, el helio, el niobio, fosforita, fósforo, el escandio, el estroncio, el tántalo y el vanadio.