Chile aprueba una reforma de pensiones después de 43 años
La medida, una de las grandes promesas del Gobierno de Boric, obliga a que las empresas aporten a las pensiones de sus trabajadores, la mayor transformación a un sistema que data de la dictadura de Pinochet

El Congreso chileno ha aprobado la tarde de este miércoles por 110 votos y 38 en contra la reforma de pensiones, la mayor transformación a un sistema que se implementó en la dictadura de Augusto Pinochet, en 1981, basado en la capitalización individual, es decir, en el ahorro obligatorio de los trabajadores manejados por administradoras privadas. Era una de las principales promesas electorales del mandatario de izquierdas, Gabriel Boric, que logra sacar adelante una reforma menor a la que su Gobierno aspiraba, pero que mejora la situación actual y futura de los pensionados. Entre los principales cambios está que, tras cuatro décadas, los empleadores volverán a aportar a las pensiones de los trabajadores. “Este es un imperativo ético y un acto de justicia”, dijo Boric tras la aprobación.