El ‘caso Alves’ como síntoma en la izquierda
La irrupción del populismo partidista en el discurso feminista provoca grietas en el progresismo

La izquierda acusa el pendulazo en el campo del feminismo. Poco tardaron muchas voces autorizadas en echarse encima de la vicepresidenta María Jesús Montero por sus declaraciones sobre la presunción de inocencia a raíz de la sentencia de Dani Alves, o en cargar contra los planteamientos de Irene Montero. Y es que creer que nada ha cambiado entre 2025 y 2018 —cuando estalló el caso de la Manada— solo generará aún más frustración entre las filas progresistas o un mayor daño a la causa de la libertad de las mujeres.