El Gobierno de Ayuso asume una factura millonaria por fiascos de Aguirre, González y Cifuentes
Madrid aprobó el miércoles compensar por el ‘céntimo sanitario’ a una empresa contra la que pleiteaba desde 2018, igual que antes pagó por obras inacabadas, viviendas públicas vendidas o juicios perdidos

La apuesta fue de Alberto Ruiz-Gallardón: en 2002, la Comunidad de Madrid se convirtió en la primera región en aplicar el céntimo sanitario, un impuesto a la gasolina y el gasóleo dedicado a financiar parte del Plan de Calidad Sanitaria (2003-2007). Un año después, Esperanza Aguirre lo congeló, pero siguió cobrándolo. Y cuando la justicia europea dictaminó que era ilegal, y que el Estado debía devolverlo a quien se lo reclamara, el Consorcio regional de transportes decidió reclamárselo a las líneas concesionarias de autobuses, bajo la tesis de que eso permitía un enriquecimiento injusto, y un doble lucro, pues ya se les había pagado teniendo en cuenta un gravamen cuyo coste ahora podían recuperar. Era 2018, y gobernaba Cristina Cifuentes. Casi una década después, este miércoles el gobierno de Isabel Díaz Ayuso tuvo que pagar 1.378.789,76 millones de euros tras perder ese litigio, según documentación consultada por EL PAÍS. Es el último eslabón de una cadena de gastos valorados en cientos de millones y acometidos por el actual ejecutivo como consecuencia de decisiones de sus predecesores.