El porno es más neoliberal de lo que creemos
La estructura laboral del porno encaja perfectamente en la ideología que minimiza al Estado, escribe el ensayista Jorge Dioni López en un libro que adelanta ‘Ideas’. El individuo debe explorarse para hallar la materia prima que convertirá en un producto: él mismo

Un recurso para evitar la conmoción en el porno es el recuerdo de que son prácticas laborales. Es decir, sometidas a un intercambio económico, algo que, en nuestro modelo, prevalece sobre todas las cuestiones. Esa persona ha aceptado libremente las condiciones e, incluso, la capacidad de ganar dinero empodera a esa persona. De hecho, las productoras suelen grabar a las actrices con su documentación declarando que están por su libre voluntad y que conocen las prácticas que se van a desarrollar. La insistencia en la decisión individual sustentada en la libertad económica es exactamente el modelo neoliberal. Según su visión ideológica, los marcos legales que protegen a las personas físicas son una intromisión en el mercado, que debe ser el único bien protegido.