El proceso emocional de los conductores de metro tras un atropello: “Me vine abajo”
Las empresas de transporte han implementado protocolos psicológicos para atender a los trabajadores que viven este episodio que consideran traumático

“Incidencia en la vía por causas ajenas al metro”. Para algunos puede ser un retraso al trabajo y para otros un cambio de ruta obligatorio. Lo cierto es que una o dos veces al mes, para un maquinista del Metro de Madrid, esto significa un atropello, según calcula el Sindicato de Maquinistas. “No quiero ni volver a acordarme”, dice Francisco del Sol Bermejo (Madrid, 47 años), vicesecretario del sindicato y quien en 2007 o 2008 ―no lo recuerda con precisión― conducía un tren cuando un hombre se acercó a la vía, accidentalmente, y fue arrollado. “Intenté no volver a trabajar en la línea 6 para no pasar por Conde de Casal, cada vez que paso por ahí digo: ‘madre mía, la que me llevé aquí”, cuenta.