Esas tecnologías son letales
Considerar que los sistemas de vigilancia, espionaje y reconocimiento facial no son armas es como decir que el dedo no sabe lo que hace el ojo cuando dispara

Los sistemas de armas autónomas letales o LAWS, que es como se conocen en el contexto jurídico aquellos capaces de seleccionar y atacar objetivos sin intervención humana, nos parecen tan peligrosos que los hemos declarado ilegales en todas partes. Queremos que haya siempre un cerebro humano apretando el gatillo, por lo que pueda pasar. Al mismo tiempo, desde la invasión de Ucrania, la financiación militar para inteligencia artificial (IA) y sistemas letales autónomos se ha disparado en todo el mundo, incluyendo EE UU, China y los países europeos. Los países de la OTAN están financiando investigaciones sobre drones autónomos y sistemas robóticos de combate. De momento, van todos por detrás de aquellos lugares donde los derechos humanos han sido desplazados por las rutinas del muro y de la ocupación.