Estados Unidos empieza a tratar a Europa como siempre ha tratado al resto del planeta
Empeñada en olvidarse de su pasado colonial, el Viejo Continente insiste en subrayar su relación especial con Washington, como si en la geopolítica hubiese lugar para las alianzas eternas

¿Por qué a nosotros? Esta es la incómoda pregunta que se formulan dirigentes y parlamentarios, empresarios y políticos, intelectuales, consultores y ciudadanos de a pie en casi todas las capitales de Europa. ¿Por qué a justo a nosotros? El azoro, que se aproxima a los celos del amante despechado, no se borra un instante de los rostros de Macron o Merz, Starmer o Von der Leyen, Tusk o Sánchez —por no hablar, por supuesto, de Zelenski—, como si ninguno de ellos acertara a comprender que Donald Trump los trate… como Estados Unidos ha tratado, a lo largo de dos siglos, al resto del planeta.