Feria de San Isidro, un largo ciclo variado y equilibrado, carente de gestas y tan anodino como el toreo actual
García Garrido y Casas han presentado, quizá, la mejor feria posible, pero sin un atisbo de innovación, una proeza que entusiasme, una sorpresa impactante


La Feria de San Isidro es larga, un mes de toros, como es habitual desde hace años, y también variada y equilibrada. Algunos toreros -los menos- se jugarán su prestigio, y la inmensa mayoría, su vida profesional, y su felicidad personal. No será fácil, pero ahí está la oportunidad, que deberá coincidir con la suerte, la actitud y las aptitudes de cada cual.
Victoria Federica, la feria por montera
Victoria Federica de Marichalar, hija de la Infanta Elena, fue la protagonista de la gala celebrada anoche en el ruedo de la plaza de Las Ventas para la presentación oficial de la feria de San Isidro.
Su imagen -la de Vic, que así se dijo que la llaman sus amigos- preside el cartel taurino, y en él aparece en un primer plano, vestida de torera, calándose la montera, y dibujando un natural al aire.
Ella fue la reina de una fiesta organizada por todo lo alto por la empresa Plaza 1 bajo el lema de ‘Madrid por montera’, en la que hubo banda de música, chotis, un grupo musical, llamaradas de fuego, videos, premios, discursos, políticos de postín -la presidenta de la Comunidad y el alcalde de la capital, entre ellos-, toreros, gente del toro y un público amable y aplaudidor. Y todo ello, retransmitido en directo por Telemadrid.
Vic recibió los ‘trastos’ de su antecesora, Cayetana Rivera, Tana para sus amigos, en presencia de Berenice Lobatón, Bere, -hija de Paco del mismo apellido-, que presentó la gala junto a Ramón García.
La nieta del rey emérito dijo sentirse muy feliz por la distinción, agradeció a su familia la ‘maravillosa herencia’ de su afición a los toros y le hizo un guiño al abuelo: “Si él estuviera aquí”, dijo, “sé que estaría muy orgulloso”. Y la verdad es que Vic no se ha visto en otra: de ser una simple aficionada a enfundarse una chaquetilla de luces, calarse una montera, esbozar un natural como quien no quiere la cosa, y convertirse en la imagen de la feria más relevante del planeta taurino. Torera de la cabeza a los pies sin pasar por la escuela...