Inundaciones en Bahía Blanca: las caras de la vergüenza
Negar el cambio climático, como lo hace con una cara descolocada de ira el presidente argentino Javier Milei, debería ser considerado una violación a los derechos humanos

“Todavía hay esperanzas”, escribió este miércoles en sus redes sociales la mamá de las niñas de uno y cinco años desaparecidas en medio del devastador temporal que afectó la ciudad de Bahía Blanca, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, hace más de tres semanas. El 7 de marzo pasado, casi 300 milímetros de agua, prácticamente la mitad del promedio anual para Bahía Blanca, cayeron sobre esta ciudad bonaerense en cuestión de horas; este jueves, dos estudios de atribución, de Climate Meter y del World Weather Attribution, señalan lo que debería ser una obviedad: el vínculo con el cambio climático. Ya no quedan personas evacuadas en los centros de asistencia bahienses, pero hay quienes no regresaron ni regresarán a su hogar. La tormenta se cobró al menos 16 vidas; entre ellas, la del chofer que intentó mantener a las dos hermanas a salvo en medio del temporal. Tenía hijos de la edad de ellas.