Jakob Ingebrigtsen: “Mi infancia se caracterizó por el miedo”
El campeón olímpico y mejor mediofondista de la historia, de 24 años, testifica en el juicio contra su padre y entrenador, acusado de “violencia física y psicológica” hacia sus hijos

Cuando hace media docena de años Antonio Peñalver testificó en Tenerife en el juicio por abusos sexuales a su entrenador, Miguel Ángel Millán, el subcampeón olímpico de decatlón afirmó que lo que más lamentaba era que Millán, el mismo que le había convertido en el dios español del atletismo, le había robado su infancia y su juventud, que nunca viviría. Ecos del testimonio del atleta de Alhama de Murcia se escucharon el martes, en cierta manera, en el tribunal de Sandnes, en Noruega, cuando Jakob Ingebrigtsen, el mejor mediofondista de la historia, con permiso de Herb Elliott, quizás, testificó en el juicio que se sigue contra Gjert Ingebrigtsen, de 59 años, su padre y el de sus seis hermanos, y entrenador muchos años, al que la fiscalía acusa de “violencia física y psicológica” hacia sus dos hijos menores, Jakob e Ingrid. También denunciaron haber sufrido violencia varios hermanos mayores, pero los hechos han prescrito.