La herencia endiablada del macromarrón
El Hard Rock provocó el siniestro total del Govern de Aragonès y ahora está enfangando el camino de Salvador Illa


Como esos magnates extravagantes de las películas, que dejan herencias cargadas de trampas a sus atónitos familiares, Artur Mas legó a sus sucesores el Hard Rock. Macrocasino y macromarrón para todos los presidentes que han gobernado desde entonces. En especial, para los de partidos rivales. El Hard Rock fue la chispa que provocó el siniestro total del Govern de Pere Aragonès (ERC), y ahora está enfangando el camino de Salvador Illa hasta el punto de poner en riesgo su sosiego, esa piedra angular del ideario del president socialista. Por si fuera poco, el proyecto enerva a Comunes -anti-convergentes de ADN- y a la CUP, los culpables de la defenestración de Artur Mas. Vamos, jugada mestra del ex president a la manera del Cid, o sea, después de muerto (políticamente, digo, claro. Aunque ya han visto, por sus últimos consejos sobre Junts per Cat y su relación con Alianza Catalana, que este muerto está muy vivo).