La inflación del Reino Unido se dispara al 3%, su mayor cifra en diez meses
El inesperado aumento de enero pone contra las cuerdas al Gobierno de Starmer y frena la posibilidad de un futuro recorte del tipo de interés por parte del Banco de Inglaterra


Tanto el Banco de Inglaterra (BoE, en sus siglas en inglés) como la mayoría de analistas económicos esperaban que la inflación subieran a comienzos de 2025. Es el sorprendente volumen de la cifra, del 2,5% al 3% (el consenso confiaba en un ascenso hasta el 2,8%) lo que ha trasladado inquietud tanto al Gobierno de Keir Starmer como al BoE. Al primero, porque arroja una nueva sombra de duda sobre sus planes de crecimiento: un PIB que en el último trimestre de 2024 apenas se incrementó en un 0,1% y una inflación descontrolada, en su pico más alto de los últimos diez meses, recuperan el espectro de la estanflación, esa maligna combinación de una economía estancada y una fuerte subida del precio de las cosas. Al segundo, porque arroja dudas sobre un pronto recorte de los tipos de interés.