La posibilidad de un acuerdo con EE UU genera esperanza en los pueblos mineros de Ucrania
La guerra y la corrupción han dejado los yacimientos ucranios al borde del desastre. Quienes dependen del sector desean un pacto con Washington que les ayude a recuperarse económicamente


En Irshansk, los ánimos no son los mejores: la guerra ha asestado un zarpazo importante al yacimiento de titanio que lleva dando sustento a esta población de unos 6.000 habitantes desde 1960. En Zavallia, otro municipio a 375 kilómetros, también se nota el desánimo porque la mina de grafito también está pasando verdaderos apuros. En Irshansk y Zavallia, una en la provincia de Yitómir, en el norte de Ucrania, y la otra en la de Kirovogrado, hacia el centro, la situación es similar: las canteras son su principal motor económico y están en decadencia. Pero también comparten el prudente optimismo con el que los trabajadores han acogido las noticias sobre el acuerdo de minerales que Estados Unidos ha propuesto a Ucrania —que podría formar parte de un alto el fuego con Rusia— porque podría atraer nuevos inversores y resucitar el sector que les da de comer.