La rehabilitación de la Casa Palacio del Pumarejo de Sevilla: Aquí sí hay quien viva
Tras más de 20 años de quejas de asociaciones y vecinos, comienzan las obras para renovar este deteriorado Bien de Interés Cultural


La mitad de la plaza del Pumarejo, situada en el casco antiguo sevillano, se encuentra plagada de vallas metálicas por las obras que empezaron el pasado 27 de enero en la Casa Palacio del Pumarejo, dejando un paisaje totalmente atípico. Los veladores que ocupaban ese espacio, apenas tienen hueco y el que hay, está lejos de los bares a los que pertenecen. “Niño, te vas a tener que poner patines para ir a atender las mesas”, dicen con retranca los clientes del bar Camacho, situado en una esquina de la plaza. Pero las obras, aunque entorpezcan la labor de la hostelería, no molestan, porque, después de más de dos décadas de espera, conseguirán devolver el esplendor a uno de los edificios más emblemáticos de la capital andaluza y cuyo estado actual roza la ruina.