La segunda vida de los restos de cerveza: Mahou crea un grifo con ellas
La compañía lanza una instalación elaborada a partir del bagazo

Si del cerdo dicen que se aprovecha hasta los andares, en Mahou San Miguel están dispuestos a hacer lo mismo con los ingredientes que componen la cerveza. En el plan por hacer que sus fábricas tengan residuos cero, la compañía investiga sobre los posibles usos de los restos que quedan tras producir cerveza. Para aprovechar el bagazo, resto que se obtiene tras el prensado del cereal y la filtración del mosto, Mahou San Miguel ha desarrollado un grifo de cerveza fabricado a partir de este producto combinado con un polímero biocompostable llamado PLA, explica Benet Fité, director de Calidad, I+D y Medio Ambiente de la empresa. En este proyecto, la cerveza ha contado con la colaboración de Lowpoly.