Las noches blancas
La inteligencia artificial, cruzada con la estupidez natural, es materia explosiva. Hemos caído en la trampa y nadie sabe cómo volver atrás ni cómo seguir avanzando


¡Oh, bendito sueño! A menudo, cuando más desdichado me sentía, me sumía en el descanso, y los sueños me sosegaban hasta el arrobamiento (Mary Shelley)