Las vidas de Vicente Todolí, curador de arte: del Nueva York de Umberto Eco vestido de Superman al huerto paterno
El exdirector de la Tate Modern de Londres publica el libro ‘Quisiera crear un jardín (y verlo crecer)’, unas “memorias fragmentarias” que reflejan su personal relación con el arte y los cítricos


Quimera es el malnom del cocinero Vicent Escrivà, el apodo familiar. “Cuéntalo, cuéntalo”, le insiste su amigo Vicente Todolí, curador de arte y coleccionista de cítricos, tras la presentación de su libro Quisiera crear un jardín (y verlo crecer) en su localidad natal, Palmera, muy cerca de Gandia. “No sabemos exactamente de dónde viene el apodo, pero sí que se remonta a cinco generaciones”, explica el chef que acaba de preparar “un arroz de Cuaresma” (bacalao, boquerones, huevos de codorniz y cebolla) en el huerto botánico donde el director de la Tate Modern de Londres entre 2002 y 2010 cultiva 500 especies de naranjas, mandarinas, limas, limones, cidras, pomelos...