Los microplásticos están por todas partes, pero hay formas sencillas para esquivarlos
Los expertos recomiendan evitar el consumo de agua y otras bebidas embotelladas, no calentar la comida en recipientes plásticos y reducir el consumo de alimentos ultraprocesados

El reloj marca las dos de la tarde en la oficina. Es la hora de sacar el táper con los restos de la cena de anoche, ir al comedor y ponerlo un par de minutos dentro del microondas. Para cuando el pitido del aparato suene avisando que la comida ya está caliente, esa tortilla de patatas va a tener un condimento añadido: partículas de microplásticos de su propio recipiente.