México sigue encontrando fosas clandestinas, pero el Estado ya no comparte la estadística
El hallazgo de decenas de enterramientos ilegales en Chihuahua, San Luis Potosí o Ciudad de México este año evidencia la opacidad de las autoridades, que desde mediados de 2023 no informan de los hallazgos

Inmerso en una crisis de violencia que parece no tener fin, México cosecha decenas de muertos y desaparecidos cada día, balaceras, minas que explotan en la sierra, drones que sueltan bombazos... Y fosas, entierros clandestinos que se cuentan por miles en los últimos años, parte de los modos criminales de las mafias, que tratan de ocultar así los cuerpos de sus enemigos, previamente desaparecidos. En estos años de violencia, que van camino de juntar ya dos décadas, las estadísticas sobre fosas y personas desaparecidas han ayudado a dimensionar el problema de la inseguridad. Pero la intermitencia de la publicación de las cifras –o el mero abandono del esfuerzo– ha devuelto al país a la oscuridad.