“No quiero tener más orgasmos”: cuando la excitación no es bienvenida, deseada, ni placentera
El trastorno de excitación genital persistente, poco común y más extendido entre las mujeres, es uno de los problemas sexuales peor tolerados. Tiene bases físicas, pero puede propiciar la aparición de problemas psicológicos

El reciente estreno de la película Babygirl, protagonizada por Nicole Kidman, puso de relieve el intenso y agotador rodaje que vivió la actriz. “Hubo momentos en los que pensé: no quiero tener más orgasmos. No quería que nadie se acercara a mí”, declaró en una entrevista a The Sun. La necesidad de espacio respondía, según ella, al cansancio emocional que implica rodar escenas de alto contenido sexual. No obstante, dejaba claro que la enorme confianza que tuvo con Harris Dickinson, el actor que daba vida a su amante en la ficción, fue clave para poder llevar a cabo su trabajo en el filme.