No sabe usted con quién está hablando
En el Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda, sucedió un hecho insólito: una gorila joven se desprendió de una rama, se acercó a nuestro grupo y al pasar por mi lado me dio con el dorso de su mano un toque muy cariñoso en la entrepierna a modo de saludo

Cuando siento que mi autoestima está por los suelos, algo que a esta edad me sucede muy a menudo, para levantarme el ánimo recuerdo aquella vez en que una gorila me tocó cariñosamente los huevos, algo que no le ha pasado ni al propio Hemingway.