Patios inclusivos que abrazan la naturaleza
Las escuelas rediseñan sus espacios de recreo con vegetación, fomento del juego libre y actividades que favorecen la diversidad

Son ya clásicas las quejas de padres y madres sobre el excesivo protagonismo del cemento y el fútbol en los patios de las escuelas españolas. La novedad es que familias, docentes, alumnos y pedagogos están ideando espacios para el tiempo de recreo que admitan la diversidad, las actividades participativas e inclusivas y donde los niños puedan relacionarse con elementos de la naturaleza.
El banco de la amistad
Una de las iniciativas que están cobrando relevancia en algunas escuelas es el banco de la amistad, un punto de referencia para aquellos niños y niñas que se sienten solos y buscan con quién jugar. Este recurso no solo facilita la inclusión y la apertura a nuevas amistades, “sino que también sirve para detectar y abordar situaciones de aislamiento o acoso. Su objetivo es fomentar el buen trato y el cuidado entre iguales, promoviendo un patio más acogedor, donde todos los niños y niñas encuentren su lugar y se sientan parte de la comunidad escolar”, añade Ana María Novella, miembro del Grupo de Investigación en Educación Moral (GREM) de la Universidad de Barcelona.