Por el cabo de Ajo, un rincón en Cantabria con mucho más que el faro de colores de Okuda

Una senda circular de unos 11 kilómetros muestra las bellezas de la punta más norteña de la comunidad: acantilados, bufones, aves migratorias y un convento del Camino de Santiago

Mar 28, 2025 - 01:00
Por el cabo de Ajo, un rincón en Cantabria con mucho más que el faro de colores de Okuda

Todos los viernes, sábados y domingos, cientos de personas suben en coche al cabo de Ajo, el más septentrional de Cantabria, y pasean 200 metros justos por un camino obligatorio que lleva entre dos empalizadas hasta el faro pintado por Okuda, se hacen las fotos de rigor para Instagram, observan con los prismáticos del mirador que hay al borde del acantilado la ciudad de Santander —a unos 15 kilómetros— y las cumbres nevadas de los Picos de Europa —¡a 100!—, y se vuelven rápido por donde han venido, que ya va siendo hora de comer y han reservado un tonel en el Carlos III, porque en este restaurante de Ajo, algunas mesas —las más deseadas— están dentro de antiguas cubas de vino.

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