Por la independencia europea
Un pacto político en Alemania, una manifestación en Italia y una reunión militar en Francia muestran el camino y la actitud para evitar que Europa sea avasallada, que es lo que está en juego

Esta columna abogó la semana pasada por la necesidad -en medio de un peligroso cambio de época- de cambiar la política, no solo las políticas, para adaptar Europa a los nuevos retos. En los últimos días ha habido varias señales esperanzadoras que apuntan a una plena comprensión de lo que está en juego y a la disposición a superar miopes lógicas partidistas o nacionales. En Alemania, democristianos, socialdemócratas y verdes han pactado en tiempo récord un acuerdo de envergadura enorme sobre defensa, infraestructuras y transición energética. En Italia, ha cobrado gran impulso -por encima de las barreras partidistas- una manifestación en favor de Europa, que se celebrará hoy y tiene potencial para insuflar un necesario ánimo popular al europeísmo. En Francia se ha celebrado una inaudita reunión de altos mandos militares de países de la OTAN sin que estuvieran representantes estadounidenses.