Rearme: Mambrú se irá a la guerra
Una cosa es hablar de abstracciones geoestratégicas y otra muy distinta ver a tu hijo vestido de soldado

Tantos años después, aún no sé si maldecir a José María Aznar o darle las gracias por haber suprimido la mili. Por un lado, me privó de la única rebeldía posible para un joven español en la muy nihilista década de 1990: la insumisión. Por otro, como pospuse la desobediencia con prórrogas de estudios, y entre prórroga y prórroga, la mili se acabó, tal vez Aznar me libró del ridículo. Quién sabe si, llegado el momento de la citación judicial y la más que probable cárcel, me hubiese venido de pronto la marcialidad. Nunca sabré si habría sido un buen insumiso o una rata cobarde.