“¿Seguro que no queréis otro plato?”: la presión para que pidas más en los restaurantes
¿Alguna vez un camarero te ha dicho “os vais a quedar con hambre” y has caído en su trampa por vergüenza? Presionar a los clientes para que consuman mucho puede ser malo para ellos y para el local

Lo confieso: yo como poco, y estoy hasta las narices de que los camareros me presionen para pedir más cantidad, como si fuese una cuestión de vida o hambre para siempre. Hace poco, en un restaurante de Madrid conocido por sus baos de cuyo nombre no quiero acordarme, me trataron con la soberbia de creer que sabían más de mí que yo misma. Esta triste historia empieza una noche que decido salir en pareja a cenar algo, con el único deseo de que me diese el aire, probar algunas cosas ricas y a soñar con los angelitos.