Tanzania más allá de los safaris y las playas de Zanzíbar
Caminar hasta la cascada de Materuni, conocer la producción del café arábica, bañarse en las aguas termales de Chemka o navegar por el lago Duluti, dentro de un cráter. Planes al aire libre para unas vacaciones alejadas de los tópicos turísticos de este país de África Oriental

Un eco sordo se escucha al final de un sendero en las faldas que rodean el monte Kilimanjaro, en Tanzania. La vegetación es verde, exuberante y las bajas temperaturas a 1.600 metros de altitud demuestran que no todo en África es calor y desierto. Después de 40 minutos de trekking por una selva tropical que lo abarca todo, se revela el misterio de aquella música: la cascada de Materuni, un imponente salto de agua de casi 100 metros de altura, que se precipita sobre la tierra recompensando a todos los visitantes que deciden conocer una Tanzania más allá de lo mainstream. Es decir, más allá de los safaris, del archipiélago de Zanzíbar o de Dar es Salam.