Una veintena de cargos de Vox exigen a Abascal que “rinda cuentas” y piden una “refundación”
Un centenar de afiliados y exmilitantes de la formación ultra dan la cara y denuncian la falta de democracia interna


Nunca, desde que accedió al poder en Vox, hace más de una década, se había enfrentado Santiago Abascal a un desafío interno tan serio. En los últimos años ha sido constante el reguero de bajas y expulsiones, casi siempre silenciosas, mientras que los críticos, salvo excepciones, se han refugiado en el anonimato por temor a represalias. Este sábado, sin embargo, casi un centenar de afiliados y exmilitantes de Vox de toda España —entre ellos más de una veintena de concejales y cuatro diputados autonómicos— han aprobado la llamada Declaración de Barajas, en la que exigen a Abascal que “rinda cuentas” de su gestión política y económica y piden que se convoque, “a la mayor brevedad, un congreso refundacional” del partido.