Valor y coraje de María Moliner
‘Hasta que empieza a brillar’, de Andrés Neuman, transmite con delicadeza e inmediatez la vivencia tristísima en la derrota de la filóloga bajo la España franquista

No es nuevo, y además es irreversible, el compromiso en las dos o tres últimas décadas de restituir a la luz pública a figuras del pasado cultural español que habían quedado fuera de cualquier historia. Ha habido hombres, muchos hombres rescatados (qué se yo, de Manuel Chaves Nogales o Agustí Calvet, Gaziel, a Agustín de Foxá o Dionisio Ridruejo), pero ha habido muchas más mujeres todavía porque de ellas el rastro se perdió o ni siquiera empezó hasta que alguien se decidió a prestar un poco más de atención. El capital cultural de la España contemporánea ha crecido en libros, publicaciones, exposiciones, homenajes, y eso es buena noticia limpia y sin contraindicaciones, más allá de alguna sobrevaloración forzada por la ilusión o incluso el empuje rescatador desaforadamente entusiasta (por ejemplo, en el caso de una escritora menor como Luisa Carnés).