Vivir con sentimientos de culpa nos puede amargar la existencia
El quebrantamiento de un principio ético, como haber hecho daño deliberadamente a alguien o engañarlo, produce un malestar emocional profundo

Los sentimientos de culpa surgen de la transgresión de una norma interiorizada, tienen una función adaptativa y se desencadenan en un proceso secuencial: realización de una conducta indebida —u omisión de una debida—, mala conciencia y remordimiento. Más allá del Código Penal, circunscrito a un reducido número de acciones punibles, lo que controla realmente el comportamiento e impide la vulneración de las reglas de convivencia es la conciencia moral, que es un código no escrito y abarca todo el repertorio de conductas de la persona, dotándola de un sentido de responsabilidad.